Sigue siendo Verde

Sigue siendo verde 

Primero, un poco de mí.

El 2005 empecé a escribir mi blog impulsada por los deseos de transmitir todo eso que no podía hablar.

Siempre he hablado mucho y muchas veces me ignoraron o interrumpieron repetidamente para hacerme entender que no querían escucharme. La mayoría de la gente no entiende que es mejor decir las cosas de frente que hacer algo así.

Series y películas que nadie de mi trabajo o mi familia veía. Música que ninguno de ellos escuchaba. Incomprensión absoluta de mi forma de ser...

No los juzgo, no puedo hacerlo. Cada uno hace con su vida lo que quiere o lo que puede y yo decidí ser diferente a todos ellos. Decidí hacer mi propio camino sin pensar en los baches ni en los problemas que me podía traer el vivir así.

No es que sea de alguna tribu urbana, nada de eso. Tampoco me visto extraño o me maquillo de forma estrambótica, es más, me veo como mucha gente... en realidad, entre tanta gente, simplemente no me veo.

Soy del tipo corriente-corriente. Esas mujeres que no son feas, pero tampoco bonitas. Esas que, si se arreglan, se maquillan con esmero y se preocupan, pueden captar algunas miradas, pero siempre lleva trabajo hacerlo.

Soy la mina que pasa por la calle sin pena ni gloria, amiga de los amigos y que disfruta de la soledad más que de una fiesta llena de gente.

Desde el 2005 hasta hoy, han pasado muchas cosas y tengo una vida muy distinta a la que tenía al empezar a escribir.

Ya no vivo con mis padres, sino con mi pareja. Hoy tengo 2 hijos y ya no trabajo en una oficina. Ya no aspiro a ascender en un puesto o a tener un mejor equipo de trabajo, sino a conseguir estabilidad trabajando como independiente y no es fácil.

Peino mis canas con orgullo y amo cada una de ellas. Creo que mi mayor rebelión ha sido aceptarlas y meterme en buena parte la opinión de algunos que no gustan de mi look. Me doy cuenta que hoy me caigo mejor que antes.

Sin embargo, aún hay una parte de mí, cada día más pequeña, que cada cierto tiempo despierta mis inseguridades y hace que me cuestione todo lo que, en general, doy por sentado.

Eso que todavía no sana, la kriptonita de esta superheroína que a diario se viste de persona normal para seguir adelante y levantarse las veces que sean necesarias.



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